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Enero de 2014 Página 1 de 2

Colombia en la búsqueda de una industria logística sostenible

En el especial comercial “En busca de la ruta”, realizado y publicado por Dinero.com, se reveló, según el Ministerio de Transporte y el IDEAM, que 80% de los productos se transportan por las carreteras colombianas, proceso que emite miles de toneladas de CO2 lo cual evidencia la falta de ejecución de una logística sostenible.

La publicación manifiesta que de acuerdo al Foro Económico Mundial, el 5.5% de las emisiones producidas por la industria logística, la mayor parte se debe al transporte terrestre y en una cantidad menor a la operación de centros de distribución y bodegas. De esta manera se hace notorio que en este sector de carga y distribución el país no está preparado y le hace falta más contribución para el cuidado del medio ambiente, al igual que la necesidad de construir más puertos marítimos y fluviales, puertos secos, aeropuertos y zonas logísticas, y sobre todo para conseguir una industria logística sostenible.

Otra característica por la que Colombia aún no puede tener una logística sustentable es su topografía, ya que el 52% de las carreteras están construidas sobre terreno ondulado y montañoso, ayudando así a que el consumo de combustible aumente y de paso se incremente la generación de dióxido de carbono.

Cabe agregar que hasta el 2012, de acuerdo con el Instituto Nacional de Vías (Invías), del total de la red vial primaria a cargo del Ministerio de Transporte, el 25% no estaba pavimentada y el 23% de la que sí lo estaba no contaba con buen estado para funcionar en perfectas condiciones. Por ende, si no se cuenta con una capa asfáltica en las vías, existe mayor fricción de los vehículos y por lo tanto también se incrementa el consumo de gasolina, que como ya se dijo anteriormente, genera más gases de efecto invernadero.

Sin embargo, Vivian Rangel, investigadora de Logyca, explica que para poder evaluar el impacto que genera la industria logística en el medio ambiente se deben considerar muchas variables: “depende del producto, el tipo de transporte (aéreo, marítimo, terrestre, intermodal), la ciudad o punto de origen, el destino, la cantidad transportada, el peso y el volumen, el tipo de vehículo y hasta la forma de conducir”. También señala que la reducción de emisiones de CO2 puede proporcionarse tanto en el transporte como en el almacenaje, logrando en cualquier situación ahorrar en gastos entre 10% y 15%.

Por otro lado, Patrick C. Penfield, profesor adjunto de prácticas de la cadena de abastecimiento en la Escuela de Administración Whitman de la Universidad de Siracusa (Nueva York), afirma: “Al evolucionar hacia una cadena de abastecimiento verde y sostenible, las compañías van a descubrir nuevas oportunidades para reducir costos”.

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